Senadores de la oposición advirtieron que votarán en contra de la reforma electoral presentada por la presidenta Claudia Sehinbaum y algunos aliados de Morena manifestaron dudas sobre la iniciativa.

Confirma que la propuesta de reforma electoral de Claudia Sheinbaum ya provocó un rechazo frontal de la oposición y tensiones dentro de los aliados de Morena. Aquí te sintetizo los puntos clave:
Posturas de la oposición
- PRI (Manuel Añorve): calificó la iniciativa como “una aberración” y “populismo puro”, acusando que busca una sobrerrepresentación que eliminaría a la oposición y abriría la puerta a un Estado autoritario.
- PAN (Ricardo Anaya): señaló que la reforma no atiende el problema central de la democracia mexicana: la intervención del crimen organizado en las elecciones. Criticó que no se incluyan sanciones severas contra partidos o candidatos que reciban dinero ilícito.
- Movimiento Ciudadano: evitó fijar postura definitiva, pero adelantó que, con lo presentado, su voto sería en contra. Argumentó que el gobierno suele anunciar una cosa y legislar otra.
Aliados de Morena
- Partido Verde (Luis Armando Melgar): varios senadores de su bancada votarían en contra si la iniciativa se mantiene en los términos anunciados, pues consideran que debilita la democracia.
- Partido del Trabajo (Yeidckol Polevnsky): reconoció que algunos planteamientos “no son viables” y que deberán hacerse ajustes, especialmente en la forma de elección de plurinominales.
- Morena (Ricardo Monreal): refrendó el respaldo total de su bancada y confió en que el PT y el Verde “reflexionen con seriedad” para apoyar la propuesta.
Elementos de la iniciativa
- Modificar la fórmula de elección de diputados plurinominales.
- Reducir en 25% el financiamiento a los partidos políticos.
“La razón por la que nosotros estamos en contra es porque no quiere Morena incluir sanciones radicalmente severas a los partidos y a los candidatos que reciban dinero del crimen organizado, del narcotráfico y del huachicol” (Ricardo Anaya).
Lo interesante aquí es que la oposición está cohesionada en el rechazo, pero los aliados muestran fisuras: el Verde con un “no” abierto y el PT pidiendo ajustes. Esto sugiere que la iniciativa enfrentará un camino legislativo muy accidentado.